Aplicando al automóvil la frase bíblica "no solo de pan vive el hombre",
encontramos a muchos conductores preocupados por llevar su coche al taller en tarde en
tarde para cambiar el aceite al motor. Pero bien es cierto que no sólo de aceite vive el
motor de un coche. Al igual que nos preocupamos por comprobar el nivel de éste, no
podemos dejar caer en el olvido el aceite de la caja de cambios, el liquido de frenos, el
liquido de la servo dirección, el gas del circuito de aire acondicionado, el
anticongelante, el agua del limpiaparabrisas y el electrolito de la batería. Si nuestro
coche es un todo terreno, debemos vigilar además, el nivel de aceite de la caja reductora
y el de los diferenciales.
Transmisión y frenos:
La caja de cambios lleva los distintos ejes y grupos de piñones bañados en aceite que
suavizan su funcionamiento y reduce la temperatura de trabajo. Este aceite suele ser más
viscoso que el del motor y su duración es mayor.
Pero no por ello no podemos descuidarnos, con viene seguir las indicaciones del
fabricante respecto a los periodos de revisión y sustitución. Esta tarea es difícil de
realizar por el mismo propietario pues se realiza en los bajos de coche y por ello
recomendamos encargar el trabajo a un taller mecánico.
Y qué podemos decir de la importancia del liquido de frenos. Tanto del nivel del mismo
como de su estado dependerá en gran parte la efectividad de la frenada. Este fluido se va
deteriorando con el paso del tiempo ya que suele trabajar a muy altas temperaturas y bajo
enormes presiones. Observar su nivel es sencillo, pues en el vano motor encontramos un
pequeño depósito con las marcas de máximo y mínimo, entre las cuales deberá estar
siempre el liquido. Su sustitución requiere ya la intervención de un profesional, pues
la manipulación del sistema de frenado puede comprometer nuestra seguridad . Además,
tras la sustitución es necesario sacar el aire que haya quedado en los circuitos y para
ello lo mejor es confiar en un taller. Las especificaciones del producto más adecuado a
nuestro coche las encontraremos en el manual de uso y mantenimiento, donde también se
indicará cuándo debemos cambiarlo.
Lo mismo sucede con el liquido de la servo dirección. Conviene observar
periódicamente su nivel y confiar a un taller el trabajo de sustitución. Si nota que la
dirección se endurece progresivamente revise el nivel del liquido porque puede haberse
producido alguna fuga en el conjunto de dirección.
Otros líquidos
¿Quién se acuerda de revisar cada año el circuito de aire
acondicionado?. La falta de mantenimiento del mismo durante los meses de invierno provoca
el deterioro de las partes elásticas de lo que conlleva la fuga de parte del gas
refrigerante. Para evitar esto, lo más recomendable es conectar una vez a la semana el
aire durante un mínimo de cinco minutos. Incluso es mejor si nos acostumbramos a
utilizarlo junto con la calefacción para desempañar los cristales. Además de lubricar
las partes móviles del compresor, evitaremos el deterioro de las gomas y juntas. Si se ha
producido alguna fuga, en el circuito, tendremos que recargar todo el circuito. Lo mejor
será acudir a un taller especializado.
Fuente: Gran Guía (Coche Actual Nº 7) |